|

74.-
Las células madre adultas regeneran parte de la córnea
Ocho pacientes con lesiones en las capas superficiales de la córnea han recuperado la visión después de someterse a un trasplante de células madre adultas, según ha explicado Javier Moreno, director del Departamento de Oftalmología la
Clínica Universitaria de
Navarra.
Las células madres adultas han confirmado su capacidad para regenerar las capas superficiales de la córnea en pacientes con quemaduras oculares por accidente laboral, grandes infecciones por herpes y, sobre todo, con cuadros de insuficiencia límbica después de estar años de tratamiento con diferentes colirios. Así lo ha explicado Javier Moreno Montañés, director del Departamento de Oftalmología de la Clínica Universitaria de Navarra, en Pamplona, que presentó los resultados de los cultivos y trasplantes de estas células que realiza el centro navarro, tanto desde el punto de vista clínico como experimental; en concreto, se refirió a los implantes efectuados en ocho pacientes españoles. El lugar elegido para la exposición fue el LXXX Congreso de la Sociedad Española de Oftalmología, clausurado el pasado domingo en Córdoba.
Buena visión
"El procedimiento tiene mucho futuro, porque ha demostrado que es válido. Un año después de las intervenciones, la recuperación de la visión en los pacientes es buena, y lo mismo ocurre con los experimentos hechos en conejos para evaluar las técnicas. No obstante, tenemos que realizar un seguimiento de los casos a largo plazo para comprobar si las células madre corneales siguen manteniendo su capacidad proliferativa".
Además del grupo de la Clínica Universitaria de Navarra, en España hay otro centro que investiga con células madre en el campo de la oftalmología: el Hospital Valle de Hebrón, de Barcelona, cuyos miembros aprovecharon la cita en Córdoba para intercambiar experiencias. A su vez, los españoles están en contacto con el equipo de Scheffert Tseng, de la Universidad de Miami, pionero en estas aplicaciones.
Ampliación de la técnica
Moreno confía en que el tratamiento pueda extenderse a más pacientes si los resultados continúan siendo positivos dentro de un tiempo, sobre todo porque las células madres adultas son fáciles de manipular y la cirugía "es muy sencilla". Se extraen fragmentos del limbo corneal del ojo sano, si el paciente lo tiene, o de un familiar cercano si los ojos están mal. Después, se cultivan las células en la membrana amniótica y se ponen en el otro ojo. "Con esta alternativa se evitan otras operaciones que provocan rechazo y el enfermo puede hacer vida normal en pocos días".
Además, la Clínica Universitaria de Navarra ha desarrollado una técnica propia consistente en cultivar células adultas en placas especiales antes de hacerlo sobre la membrana amniótica. "Así podemos analizar correctamente las células que ponemos. Con otros procedimientos no es posible conocer bien lo que se implanta en el ojo".
Con visión de futuro
Para que el trasplante de células madre adultas pueda llegar más lejos es necesario, precisamente, perfeccionar las técnicas de cultivo. “Es la parte más compleja del procedimiento y requiere trabajar con un buen laboratorio”, ha indicado Javier Moreno. También es necesario encontrar marcadores más específicos de las células madre adultas, “porque los que existen hasta el momento son inespecíficos”.
Moreno ha advertido de que hasta el momento “sólo las células madres adultas han demostrado su eficacia en el ojo, y no las embrionarias”, y que la técnica únicamente funciona “con las capas superficiales del órgano”. Sin embargo, las investigaciones siguen avanzando.
“El grupo de Scheffert Tseng ya está experimentando con células madre adultas en otras capas del ojo, como el estroma corneal. Y en Japón acaban de realizar cuatro trasplantes de células madre adultas extraídas de la boca de los pacientes. Nuestros futuros estudios tendrán que evolucionar por estas vías”.
arriba
|